Así es como me encuentro,inestable,con altos y bajos.Todo va en función de como comience la mañana con información ó sin ella.Sí estoy de acuerdo que la economía está mal,muy mal,pero eso no es motivo para que estén de seguido metiendonos el miedo en el cuerpo.Estamos a expensas de los mercados por culpa de unos políticos que tendrán un montón de estudios,pero ningún sentido común, que es lo que hace falta para gestionar.También se dice que quien no arriesga no gana,pero nosotros no necesitamos ganar,necesitamos crecer de forma sostenible,es decir sin salirnos del tiesto.Con tranquilidad intentando crecer en todos los aspectos,no solo económicos,también en los sociales, personales.Intentando entre todos crear un poco de armonía,a mí también me suena utópico,pero me gusta.En el fondo se trata de llevar una casa,no gastar lo que no se tiene, y si pedimos prestado,tener capacidad para devolverlo.Por eso no entiendo como para algo tan simple,se tuvo que reformar la Constitución.De todas formas pese a no entender muchas cosas, lo que tengo claro es que el optimismo sale de uno mismo,intentado comerse el día nada mas levantarse.Por eso animo a todos a estirar los músculos faciales,sonreír y pensar lo que queremos cambiar.Y seguir soñando ya que los sueños por veces se hacen realidad.
Considera un día perdido, si por lo menos no has sonreído.
martes, 27 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
Se puede sobrevivir a la crisis
´A la crisis sobrevivirán los que resistan y se resiste con fortaleza emocional´
Emilio Duró, divulgador científico, licenciado en Ciencias Económicas y master en administración de empresas, habla con convicción de cuestiones como la felicidad y el optimismo como principales herramientas para afrontar la vida y lograr el éxito
—¿Qué es lo que transmite para que tanta gente quiera escucharlo?
—Pues que somos personas normales en un mundo normal. Todos aspiramos más o menos a lo mismo. Hay cuatro o cinco claves con las que si te equivocas puedes perjudicar seriamente tu paso por la vida. Son premisas que quizá yo he sabido plasmar de alguna forma que ha llegado a la gente normal, a la gente como yo, que un día está feliz y se come la vida y otros días no y la vida te come a ti.
—¿Es un buen momento, en plena crisis, para ser emprendedor?
— Vivimos en un mundo que es el mejor posible. Vivimos mejor que nuestros padres o nuestros abuelos. Tenemos más que nunca y la gente está más triste y más ansiosa. Yo creo que todo lo que ocurre en la vida tiene un por qué, aunque no siempre lo descubramos. Mi mensaje es el de concienciar a la gente de que vive en el mejor mundo posible, que nunca hemos vivido mejor que ahora y que la gente optimista rinde entre el 65 y el 100 por cien más que el resto. Y además lleva una vida en general mejor que otras personas e incluso vive más.
—¿Por qué nos cuesta tanto ser felices?
—Hemos dado a los niños una educación básicamente racional, pero nadie nos ha enseñado las cuestiones emocionales. Fracasamos en la vida por golpes emocionales, como una enfermedad, un divorcio, que tu hijo no estudie... Cuando una persona pierde el trabajo pero tiene una familia que le quiere, se ha cuidado físicamente y tiene una armonía, saca fuerzas de flaqueza. Es preciso que nos reeduquemos porque el problema grave que tenemos es que vamos a vivir, en vez de 25 o 30 años , casi cien. O enseñamos a la gente a vivir cien años con ilusión, pasión y entusiasmo o lo vida será una montaña.
—El ambiente no es muy optimista.
—Eso es un error. La felicidad no depende de las circunstancias, depende de ti. Tenemos que cambiar las creencias. Tú diriges tú vida y puedes decidir cómo aceptar la vida o reaccionar ante ella. Tenemos la mala costumbre de llorar y culpar a los demás, a la sociedad, al entorno... Por ejemplo, hay mucha gente que entró hace años en un trabajo y dejó de formarse. Ahora quiere empleo fijo, pero la sociedad no es responsable de su abandono Es como cuando te propones conquistar a tu pareja y cuando ya la tienes te pones los calzoncillos y la camisa vieja porque estás más cómodo. Sabemos conquistar, pero no mantener. Ese es el problema.
—¿Cómo sobrevivir a la crisis?
—Ante la crisis van a sobrevivir aquellos que resistan y para resistir no sólo hacen falta conocimientos técnicos, has de tener fortaleza emocional. Una de las principales causas de enfermedad es la depresión y la depresión, a veces, tiene una causa que es la alexitimia, la falta de contacto físico. Todos somos iguales y el éxito se puede copiar. Por lo tanto podemos aprender. Yo intento transmitir la idea de que la gente que triunfa en la vida tiene optimismo y que la personalidad, en lo que se refiere a la felicidad, se forma a los 3 ó 4 años. Hoy es el mejor momento de tu vida y a partir de aquí irás a peor, porque la genética no está para vivir cien años. Por eso, gran parte del rendimiento de las personas vendrá del deporte. El problema que tenemos no es poner años a la vida, sino poner vida a los años.
—¿Qué le diría a alguien que se acaba de quedar en el paro?
—Lo primero que debe hacer es ponerse en forma. Si durante un mes se machaca con deporte se sentirá mejor, tendrá más oxígeno, aumentará su autoestima y tendrás más fuerza mental para afrontar la vida. El cuerpo es el templo del alma. Si te abandonas, si no te cuidas, es que no te quieres y el cerebro es listo.
—¿En qué parte del ser humano está la felicidad?
—Tenemos tres cerebros, el reptiliano, que se encarga del cuerpo físico; el límbico, que se encarga de las emociones y el córtex, que se encarga de la razón. El límbico es el emocional. Hay una parte genética, tanto física como psíquica, con la que no se puede hacer nada. Eso marca, evidentemente. Pero hay formas para desarrollar nuestro cerebro límbico. Los humanos llegamos a la vida sin saber sobrevivir y empezamos a aprender por imitación. Por eso la familia es tan importante. Un segundo momento clave es la adolescencia, un momento en el que te desenamoras de los padres y te enamoras del jefe de la pandilla. El tercer momento clave es el primer jefe. Un buen jefe hace mejores empleados y un jefe negativo o triste, hace empleados negativos y tristes. Pero las emociones, la forma de ver la vida, las actitudes se forman hasta los cuatro o cinco años. Después es difícil modificarlo. Todos tenemos un nivel de felicidad que viene marcado por la genética y por la vida que hemos llevado.
Etiquetas:
crisis,
emilio duró,
felicidad,
fortaleza emocional,
inteligencia emocional,
optimismo,
optimista
jueves, 8 de septiembre de 2011
Siempre he sentido una extraña atracción desde que comence aproximadamente con mis diez años a moverme por el centro de mi adorada y hermosa ciudad,todavia a dia da hoy recien entrado en cuarentena,me paro en los semaforos y levanto la cabeza para seguir descubriendo detalles:Me gusta cuando se mezcla la modernidad,con la historia que representan muchas edificaciones.Recuerdo cuando se desmonto la antigua estación del tren y se dijo que se volveria a montar para usos sociales.A dia de hoy los usos sociales creo que se dicen llamar "centros comerciales",que es lo que se pretende instalar en una gran terminal de transporte de personas,que me gustaria que alguien me explicara como se calcula la rentabilidad de dichos espacios.Mis dudas son muchas una de ellas es si semejante inversión merece la pena,si es así no se podria hacer una construcción menos compleja,mas practica y mas economica?.
Tenemos una comunidad infrautilizado en todos sus aspectos,economicxos sociales y naturales,poseemos materias primas,una riqueza forestal estropeandose en el monte,unos parajes para atrer turismo de calidad.Turismo sin masificaciones,no considero el AVE un medio de transporte imprescindible;"el que algo quiere,algo le cuesta":Idea,parte de la inversión de semejante terminal,se podria ir utilizando sin prisa,realizando unas jornadas de trabajo dignas no mas de cuarenta horas semanales,nada de horas extras,y con personal cualificado y otro no tanto,comenzar la adecuación de esta pieza de la historia que represento tanto en nuestra ciudad como es La Panificadora.Seguramente saldria mas economico y repercutiria mas en la economia de nuestra ciudad que lo que lo va a hacer la construcción de la super estación del AVE.
Tenemos una comunidad infrautilizado en todos sus aspectos,economicxos sociales y naturales,poseemos materias primas,una riqueza forestal estropeandose en el monte,unos parajes para atrer turismo de calidad.Turismo sin masificaciones,no considero el AVE un medio de transporte imprescindible;"el que algo quiere,algo le cuesta":Idea,parte de la inversión de semejante terminal,se podria ir utilizando sin prisa,realizando unas jornadas de trabajo dignas no mas de cuarenta horas semanales,nada de horas extras,y con personal cualificado y otro no tanto,comenzar la adecuación de esta pieza de la historia que represento tanto en nuestra ciudad como es La Panificadora.Seguramente saldria mas economico y repercutiria mas en la economia de nuestra ciudad que lo que lo va a hacer la construcción de la super estación del AVE.
Etiquetas:
AVE,
biblioteca,
historia,
ilusion,
panificadora,
recuerdos,
tren,
turismo,
vigo
jueves, 1 de septiembre de 2011
esperanza y constancia
el fin principal por el que fué creado este blog no cumplió su cometido,pero intentare poco a poco poner algunas ideas que mucha gente tiene,en la mente de cuantos mas mejor,con el fin de intentar ser un poco mas criticos con las ideas poco sensatas de de algunos que pretenden guiarnos.Todo esto es una apreciación personal,ya que de la misma noticia cada uno extrae sus propias conclusiones.
una llamada de atención
Una llamada de atención
- Jueves 01 de septiembre de 2011
Todo parece indicar que en las próximas semanas la grave crisis sufrida por las cajas de ahorros gallegas entrará en vías de solución gracias a la creación de un nuevo banco que asumirá el negocio financiero de las dos entidades de ahorro.
No ha sido ajeno a la solución del problema la presencia del catedrático y académico don José María Castellano, que gracias a su prestigio empresarial reconocido tanto nacional como internacionalmente, ha conseguido interesar en el proyecto del banco a importantes inversores que con sus aportaciones de capital permitirán cumplir las duras condiciones impuestas por la autoridad monetaria.
Pero mi propósito no es otro que romper un silencio continuado y sorprendente sobre la consecuencia socialmente más grave que la transformación de las cajas puede acarrear en el futuro más próximo y que no es otra que la continuidad y mantenimiento de sus obras sociales.
Sin duda quedan silencios por desvelar, explicaciones por escuchar y, sobre todo, motivos por conocer, pero en el folletín de dislates que hemos vivido estos últimos meses, hasta ahora nadie, al menos públicamente, ha expresado cuál será la suerte de toda la red de asilos, guarderías, residencias de la tercera edad y centros sociales y educativos, que las cajas, conforme a su vocación fundacional, vienen manteniendo en pueblos y ciudades de Galicia, la más importante red de asistencia social, después de la de la Iglesia, existente en nuestra comunidad.
Miles de personas, muchas de ellas carentes de medios económicos, ven cubiertas sus necesidades a través de las obras sociales de las cajas. Las partidas presupuestarias de los ayuntamientos gallegos se nutren de millonarias subvenciones y de programas sociales concertados procedentes de las cajas, que permiten desarrollar políticas de solidaridad.
Es impensable plantearse su desaparición o un desmantelamiento parcial de sus instalaciones y actividades, pero lo cierto es que nos encontramos ante el riesgo real de un posible colapso en su financiación. Dentro de unos meses sus presupuestos se nutrirán exclusivamente de los beneficios que les puedan reportar sus participaciones en el capital del nuevo banco y todos sabemos que en su arranque toda entidad financiera busca más su asentamiento y su crecimiento que repartir entre sus accionistas dividendos elevados.
La nueva Fundación que se creará a partir de la fusión de las obras sociales y las fundaciones culturales de las dos cajas gallegas deberá ya empezar a regularse para garantizar que sus fines prioritarios sean el mantener la actual red de instalaciones y de ayudas y subvenciones de carácter social, supeditando a este objetivo todas sus restantes actividades, que aun siendo importantes como los duplicados teatros, o los quintuplicados centros de exposición, no lo son tanto como la asistencia y la protección de las capas más vulnerables de la población, que fue la razón por la que en el siglo XIX, bien la Iglesia, bien los ayuntamientos, crearon las cajas de ahorros.
La Xunta de Galicia hará bien en preocuparse por este problema, ya que la Autonomía será sin duda la institución llamada a cubrir los conflictos que se puedan originar por un descenso en los ingresos que obligue a cerrar instalaciones o a reducir las subvenciones.
Lástima que el cómodo relativismo imperante haya llevado a la izquierda actual a olvidarse de regular este problema, más preocupada por tapar los errores especulativos de los responsables económicos que por mantener los tradicionales postulados de defensa de los más desprotegidos. ¡Ay de la socialdemocracia!
tribuna | Francisco Vázquez Vázquez
lavozdegalicia
Etiquetas:
caixagalicia,
caixanova,
exposiciones,
fraga,
indigentes,
naturnova,
nova caixa,
obra social,
paco vazquez,
san roque
Suscribirse a:
Entradas (Atom)